Quienes somos
Somos un equipo de artesanos del territorio indígena de Boruca, ubicado en el Pacífico Sur de Costa Rica. Nuestro pueblo es reconocido por su profunda riqueza cultural y por una tradición ancestral que se mantiene viva a través del arte, especialmente mediante las máscaras Boruca, una de las expresiones más representativas de nuestra identidad.
Cada una de nuestras piezas es tallada a mano en madera de balsa y pintada en acrílico, siguiendo procesos totalmente artesanales transmitidos de generación en generación. No se trata solo de objetos decorativos, sino de obras cargadas de significado, que narran historias, creencias y símbolos propios de nuestra cosmovisión indígena.
En nuestras máscaras y esculturas damos vida a elementos de la flora y fauna costarricense, rostros indígenas, figuras míticas, guerreros con cuernos y colmillos, y detalles únicos que reflejan la fuerza, el respeto por la naturaleza y la espiritualidad de nuestro pueblo. Cada trazo, cada textura y cada forma es una manera de expresar quiénes somos y de honrar nuestras raíces.
La elaboración de cada obra es un trabajo colectivo, donde participan distintos artesanos de la comunidad, lo que permite que el valor de cada pieza se distribuya y fortalezca la economía local. Cada creación es realizada especialmente para quien la adquiere, manteniendo así el carácter auténtico y exclusivo de nuestro arte.
Para nosotros será un gran honor compartir nuestro trabajo contigo, y que una parte de la cultura viva del pueblo Boruca llegue a tu hogar. Al adquirir una de nuestras piezas, no solo llevas arte, llevas historia, identidad y el espíritu de una tradición que sigue viva.
Tallado
Cada máscara Boruca inicia a partir de un dibujo original, realizado cuidadosamente sobre la madera de balsa, tomando en cuenta el diseño solicitado en cada orden. Este primer trazo define la forma, la expresión y el carácter de la pieza, y es el punto de partida de todo el proceso artesanal.
Una vez definido el diseño, la madera es tallada completamente a mano. No se utilizan moldes ni procesos industriales; cada corte es único y responde tanto al diseño previo como a la experiencia y sensibilidad del artesano.
Así, cada máscara no solo es una obra de arte, sino también un testimonio vivo de la tradición y el conocimiento ancestral del pueblo Boruca.
Pintura
Una vez finalizado el tallado, cada máscara Boruca es pintada completamente a mano con acrílicos, mediante un proceso cuidadoso y detallado. La aplicación del color se realiza pincelada por pincelada, trabajando capas, contrastes, luces y sombras que permiten resaltar los rasgos, las expresiones y los elementos simbólicos de cada diseño.
Los colores y formas están inspirados en la naturaleza y la cultura del territorio Boruca, especialmente en su fauna, flora y personajes tradicionales. Cada pieza es única e irrepetible, reflejando el momento, la sensibilidad y la identidad de quien la pinta.